sábado, 18 de febrero de 2017

Morelia. Michoacán.

Me recibieron en Morelia, mis amigos Marta y Humberto, su hija Viane y Janini, la nieta.
Janini, tenía exámenes para entrar a la secundaria, y su mamá quedó estudiando con ella, pero nosotros, salimos a caminar un poco por el centro, que como todos los centros de ciudades coloniales, tienen estas hermosas galerías, sus faroles y sus arcos. 
 Ese día, salimos a acompañar a Marta al cardiólogo y no pude de dejar de fotografiar el nuevo hospital de especialidades del ISSTE, construido en la periferia de la ciudad, donde se está construyendo una Zona de hospitales. Frente a este, ya comenzaron el    hospital de niños y el civil, como le llaman en Michoacán a un hospital para personas que no tienen ningún seguro. 



De la catedral de Morelia, esta vez sólo un detalle. 
Iglesias no faltan, de todos modos. Además de bellas, congregan vida...
  El palacio de la Legislatura a la derecha, que me llamaron la atención por esa especie de cúpulas que parecen de otro estilo distinto al de la edificación. Pero también quedará ára otro viaje más información al respecto, o si algún arquitecto o amante de la arquitectura, puede explicarlo, quedaré muy agradecida.


 Ese día hubo una manifestación de los maestros. Toda la policía estaba allí, como si una manifestación pacífica, fuera un peligro nacional. Mientras tanto, ese mismo día, un amigo sufrió un feo robo...y cuantas cosas más habrán pasado, mientra el gobierno si tiene dinero para pagar a estos señores que juegan con sus celulares en horario de trabajo, en vez de esatr cuidando al soberano, de quien vienen sus sueldos.
Pero yo quería llegar al Conservatorio de las Rosas, el lugar donde estudiaron música los "Niños de Morelia" como se llamó a los niños españoles que el Presidente Lázaro C´´ardenas, recibió en Michoacán, para salvarlos de la dictadura franquista.
Una placa muy seria en la puerta...
 Una puerta sobria...
 Y dentro, toda la alegría y la luz!!
 Amplias y frescas galerías.
Una hermosa escultura...

Y en el patio del fondo, que alguna vez fue el patio de servicio de la antigua casona, las piletas deonde se lavaba la ropa, unas bellezas que por suerte ahora, no están en uso!!

jueves, 16 de febrero de 2017

Ixmiquilpan no es cualquier lugar.

 ES UNA TIERRA DE ANTIGUOS GUERREROS,
No pude dejar de fotografiar esta placa, donde se da la etimpología del nombre del pueblo. Porque soy medio lingüísta, si, porque me gustan las palabras... también...pero sobre todo por los hermosos días que pasé en este pueblo.
 Como todos los pueblos Ixmiquilpan tiene iglesias...
Algunas como ésta, con un hermoso parque donde refrescarse del calor de la tarde.
tiene un hermoso monumento de la Diana Cazadora...con palomas...

Y su fuente. tiene mucha gente paseando por las tarde, cenando bajo sus arcos y como era la fiesta de muertos, su plaza principal, tiene su tianguis de artesanías, ese blanco, que se ve al fondo.
Ixmiquilpan  tiene una biblioteca pública...me pueden decir como cualquier otro pueblo.
Pero frente a ella, hay un monumento a la literatura, en la figura de Don Quijote y Sancho.

Por si esto fuera poco, Ixmiquilpan tiene un río...
Con árboles añosos, 
 Un paseo costero, para caminar, correr o sólo disfrutarlo.

 Puentes para cruzarlo,
Y espacios llenos de misterio.
Ixmiquilpan tiene un parque ecoturístico, a dos o tres calles del centro.
En su interior se encuentran hermosos senderos,
 Un lago,


Y también un engendro de zoológico, que por respeto a mis hermanos no humanos, no quise fotografiar.
Pero no termina todo aquí. Hay mucho que me falta por ver, por eso quiero volver a Ixmiquilpan. Pero antes de despedirme, quiero mostrar dos cosas. Primero la organización de los antiguos pueblos, que no por ser antiguos, ´dejan de tener presencia, en el Ixmiquilpan de hoy.



No voy a decir nada, más que destacar su presencia y su organización, porque debo investigar más sobre quienes eran los antiguos habitantes de este pueblo.
Pero voy a mostrar algo, sólo una mínima parte de sus riquezas naturales.
 El rio en Tolantongo, con su color turquesa, propio del agua rica en minerales.

La entrada hacia las pozas, que me faltó recorrer, sólo porque mis afanes de investigación, morían en este hermoso río de aguas azules, donde pasaba largas horas del dia.
Y un poco del árido paisaje del entorno. Así de árido y triste quedaba yo al despedirme, de Tolantongo, de Ixmiquilpan, de una niña hña-hñu que me regaló la más espontánea y abierta sonrisa, que alegró mi mañana, y me hizo querer volver, una vez más, muchas veces a este pueblo de Hidalgo.
Ixmiquilpan queda en el Estado de Hidalgo, a dos o tres horas de la ciudad de México. Para ir en Autobús, se sale de la Central del Norte y se llega directamente. Yo personalmente soy una enamorada de Hidalgo, por sus paisajes, por sus aguas termales, pero muy especialmente por su gente, que espero tener la oportunidad de hacerles conocer.

Cholula. Puebla. (1)

Llegué a Cholula, la mañana de un 16 de septiembre. O sea, plena fiesta patria. Me habían dicho que Cholula, era la ciudad de las 100 iglesias, por lo que nunca sentí ninguna necesidad de conocerla. Con el tiempo alguien agregó que había una iglesia construída sobre la pirámide más alta del México antiguo. Eso ya empezó a interesarme.
Realmente estaba muy alta. Subimos   pero no entré porque estaba recuperándome de una bacteria que me había invadido sin permiso, y ya subir hasta allí, fuen todo un reto.

Lo que lamento realmente es no haber podido entrar a la pirámide porque había una larga fila y mi cuerpito no estaba en condiciones. Pero un día de estos me voy de nuevo porque también me comentaron que hay un nuevo tren Puebla-Cholula, y nunca lo vi. Y estas fotos es lo que más se le acerca, muy cerquita de la iglesia de la pirámide. Pero no me parece que sea una estación en funcionamiento.


Las obras del tren en realidad las vi anunciadas como uno de los logros del actual gobernador, asi que quiero ir a ver si son reales.
Pero, aunque mi paseo en general me dejó un sabor a desilusión, debo decir que hubo dos cosas que me gustaron mucho.
El Churipo que probaba por primera vez, un plato de carne cocinada con salsa en una bolsa, que se deshacía al tocarla de tan tierna, (la carne, no la bolsa que como sabemos, resiste todos los malos tratos) y que fue un atentado a mi vegetarianismo. Como se ve en la foto, no pusieron cuchillos en la mesa, porque realmente, no hacían falta.
Y la fiesta del pueblo, su gente tan sencilla y amable, sus artesanías, una delicia pasear entre los puestos.





El quiosco está adornado con los colores de la bandera y estaba todo el mundo en la calle, paseando, festejando, comiendo, compartiendo.
México es un pueblo muy creyente, en su mayoría creo. Parte de la gente también estaba en los prados del parque que rodeaba la iglesia.
Y me llamaron la atención los papalotes, o barriletes, que como aves mudas le daban otro color al festejo.
Quizá quede mucho por decir de Cholula, quizá nada o muy poco...lo sabré cuando tenga la oportunidad de volver.

La noche del 15 de septiembre

Vivir en México significa festejar su fechas patrias. Estas son llenas de color, de olor y sabor. En 2016 fui al centro de la delegación Tlalpan y aunque no me quedé mucho tiempo puedo compartir unas pocos fotos que ilustran la fiesta popular.

La gente se congrega desde muy temprano, desde que empieza a oscurecer o quizá antes, para pasear por la plaza principal, degustar platillos ricos y tradicionales y asistir a espectáculos y juegos en la "feria", lo que yo en Argentina conocía como parque de diversiones, que aqui no puede faltar en cualquier celebraión.

Como estuve muy temprano, en el escenario frente a la delegación, había juegos para niños de los que participaban con alegría frente a padres, amigos y familiares, su público cautivo, más todos los que pasábamos por ahí y nos quedábamos a disfrutar de un buen momento con ellos.
Aquí un sector de la feria. Cada pueblo tiene algunas peculiaridades en el festejo. En 2001, mi primer 15 de septiembre en México, estuve en la delegación Coyoacán. En cada esquina del parque había un escenario, y en cada uno, conjuntos de diferentes estados de la repúlica. Así que fue una delicia, en menos de un mes de llegada al país, empezar a conocerlo por sus ritmos. Me despido hasta la próxima celebración patria que me toque por aqui.